Se da por terminada la 24ª edición de
En la actualidad, esta clase de noticias levantan el ánimo y nos animan a ser un poco más optimistas respecto a las expectativas puestas en el sector náutico, puesto que el impuesto de matriculación unido a los seguros obligatorios para embarcaciones de recreo resultan a veces distancias insalvables para muchos interesados, más allá de la compra.
Una de las novedades que más éxito ha tenido en esta edición ha sido la posibilidad de presentar una embarcación de recreo “milla cero” por parte de cada náutica asistente al evento. Embarcaciones aún sin matricular a precios competitivos que, indudablemente, han llamado la atención de los posibles compradores.
La empresa organizadora (Cegra Internacional SL) expone estos datos como tremendamente positivos, puesto que los consideran sinónimo de un creciente interés por el sector náutico que no nos ha conseguido robar la crisis económica actual. Se desprende, además, la idea de que la compra de embarcaciones de recreo en estas ferias, que han demostrado ser casi de obligada asistencia, permite escoger entre una de las flotas permanentes más importantes del Mediterráneo y disfrutar de una buena organización; ambos aspectos se posicionan como sinónimo de rentabilidad para el sector náutico y sus clientes.



